Ceder

N. presenta un texto de BaNG

Ceder a la inercia, al impulso; dejarse llevar.

Ceder al ruido, al escándalo, al dolor, al vacío; gritar.

Dejarse del odio, de la envidia, de la malsana sangre del alma envenenada y ceder, ceder ante el innoble espíritu de la bestia humano.

Ceder al vacío, ceder al abismo; crear.

Un fragmento

 

N. comparte con ustedes un fragmento del “Elogio a la Locura” de Erasmo de Rotterdam.

“XLII.

[…] Pero ¿por qué hablo de uno u otro género de locura, como si no fuera evidente que Filautía produce por todas partes encantadoras y admirables formas? ¿Cómo éste, más deforme que un mono, se ve más hermoso que Nireo? Uno, por saber tirar tres líneas con regla y compás, se considera un Euclides; otro, que es como un asno ante la lira y cuya voz suena tan falsa como la del gallo que persigue a la gallina, se cree un nuevo Hermógenes.

[…]

¿Qué puedo decir de los artistas de profesión? A todos ellos les es tan peculiar la Filautía, que a menudo se ven algunso que antes cederían la herencia paterna que el ingenio, especialmente entre los cómicos, cantantes, oradores y poetas, de los cuales el de menos valor es el que posee más insolente presunción, mayor vanidad y más elevado concepto de sí mismo. Y hallan siempre imbéciles de su calaña que los admiren, e incluso se puede asegurar que, cuanto más necios son, les salen más crecido número, pues por ser, como dije, la mayoría de los hombres vasallos de la Locura, lo peor place siempre a los más. […]”

N. y la RAE

 

N. lee el País, entra a Twitter, a Facebook, percibe un maremagnum de supuesta indignación y N. ríe y ríe.

Entre las risas, N. recordó un poema jocoso que escribió, hace dos o tres años, durante alguna aburrida clase de licenciatura. N. se los deja aquí.

 

realilla

pendéjica

guarruchis

academoides

 

                  

pochérrima

         ablou

         spániol

         todous

         los

         diás

 

pochérrima

         el cojín de mai cama                             

nou es comfortábel

                   mi perou ladrua

                            y descansarme

nou mei deija

 

pochérrima

                   taipeo en mi Pi Si

                   surfeo el Interné

                   mensajeo a mis bróders

con mi cel

 

realilla

pendéjica

guarruchis

                   academoides

 

métolos yo

         por el jól                                                      

                   que décoreit

                            mi fundillo

Epitafio

 

N. presenta un epitafio escrito por Igui.

 

Yace aquí, un hombre gris,

no revolucionó, ni de un auto el motor.

Aquí yace, un hombre gris,

no cambió, ni un foco ni su matiz.

Aquí, junto a un gran poeta, yace

un hombre gris.

Burocrática monotonía.

 

ese que confirma tu existencia

ese que afirma que eres de aquí

                                                               no de allá

ese que asegura que tienes hogar

 

 

allá

                                               al fondo

              

                encontrarás papiro-confirma lectura

                                                                          lectura que amaste

                                                                                          que odiaste

 

 

afirma

                         puedes manejar

alega

                       capacidad para trabajar

asegura

                         gratuito servicio médico

 

 

¿más?

más y más

                   y más y

                                  más

               

 

por ahí

       un librito

             dice que puedes viajar

debajo de éste

       uno que afirma

              que a votar

                    derecho tienes.

 

 

inserta

en

     copiadora

papel más

papel menos

                ¿qué más da?

 

 

¿qué más da?

papel más

                  papel menos

 

                                         ¡¿qué más da!?

Aforismo XX

 

N. presenta un nuevo aforismo de Igui.

 

La destrucción es catarsis. La reconstrucción es duelo, tranquilidad y augurio del retorno de la destrucción.

El regreso.

 

Después de una angustiante ausencia, la crisis de la idea y la momentánea pérdida de la esperanza, N. regresa al no-blog. El catastroformismo regresa con un aforismo de Igui.

 

Lo que importa es que el hombre se divida. Aparentemente, es instrascendente el cómo, el para qué y el por qué.

Nietzsche

Siguiendo la tradición establecida del no-blog, N. presentará una serie de aforismos del pensador Frederich Nietzsche.

El género aforístico -frecuente en pensadores y escritores europeos- fue favorecido por Nietzsche, que alababa las características principales del género: concisión, agilidad crítica y tendencia ilustrada.
Es mi ambición decir en diez frases lo que todos los demás dicen en un libro, lo que todos los demás – no dicen en un libro.
nietzsche3
Nietzsche fue gran admirador de Lichtenberg –cultivador del género que N. ya ha mencionado y citado en el no-blog –. En gran medida es gracias a Nietzsche que hoy en día podemos acceder a las obras de Lichtenberg.

Sin más por ahora, N. los deja esperando que disfruten los siguientes aforismos.

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Quien ha experimentado la pena de decir la verdad a pesar de sus amistades y veneraciones siente claramente miedo de contraer nuevas amistades y de concebir nuevas veneraciones.


Cada pueblo tiene su tartufería propia y la denomina sus virtudes. –Lo mejor que somos, eso no lo conocemos – no podemos conocerlo.

Por lo que más se nos castiga es por nuestras virtudes.

Los aforismos han sido tomados de: “Nietzsche, Frederich. Aforismos. Ed. y Trad. Sánchez Pascual, Andrés. Barcelona: edhasa, 1994.